lunes, 14 de junio de 2010

LOS ESCRITORES OPINAN...



Es un día nublado y apacible, la hora de la entrevista se aproximaba y justo antes de las 5:00 de la tarde al Zócalo capitalino uno de los escritores mexicanos que se ha caracterizado por elaborar textos con una fuerte carga humorística y a quien su esposa, la escritora, Beatriz Escalante, lo considera un hombre "con gran sentido del humor".

Óscar de la Borbolla, también poeta y ensayista de obras como Manual de creación literaria e Instrucciones para destruir la realidad, comienza a responder accesiblemente.



El escritor afirmó que la literatura mexicana tiene muchas glorias muertas, vivas y demasiada paja, es decir, “que hay escritores tan maravillosos como Juan Rulfo, José Emilio Pacheco o Carlos Fuentes, pero también hay un montón de relleno. Los nuevos escritores mexicanos contemporáneos son puro bloff pues más que escritores son escritorios, son los que tienen puestos burocráticos y brillan a tal nivel de magnitud como sea importante su puesto”.

En cuanto a las dificultades que tiene la literatura con el gobierno que nos rige mencionó que ésta no tiene ninguna y menos con gente como el ex presidente de México, Vicente Fox, que lo definió como “un oligofrénico, inculto, ignorante, torpe, poco diplomático y nefasto”.

De la Borbolla considera que la literatura no influye en el poder político pues los tirajes y el impacto son tan escasos que ni siquiera el periodismo, que tiene una mayor multiplicación de ejemplares, logra impactar las decisiones de los políticos.
Y que el poder tampoco influye en la literatura porque “no nos toman en cuenta, ni para comprarnos”.

El entrevistado dijo que los mexicanos no leen porque no tienen una tradición de lectura. Durante su estancia en la Secretaría de Educación Pública, José Vasconcelos intentó hacer bibliotecas ambulantes, pero desde ese entonces las demagogias ya existían y la cantidad de libros que se manejó fue muy escasa.

“Nuestros intelectuales, a lo largo de la historia, han sido importantes, pero no han sido capaces de despertar en la gente, masivamente, el gusto por la lectura”, comentó De la Borbolla que también fue profesor titular en el área de Metafísica y Ontología en la Escuela Nacional de Estudios Profesionales de Acatlán en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El escritor aconsejó que la única manera de contagiar el gusto por la lectura es mostrando las cosas que nos gustan. Los profesores podrían leerles a sus alumnos algún fragmento y así nacería en los niños y jóvenes la curiosidad por los libros. “La mejor forma de contagiar el placer, ese gusto, es manifestándolo”, aclaró el poeta.

Por otro lado, el ensayista que completó su Licenciatura y Maestría en filosofía en la UNAM y su Doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, España, comentó que la iniciativa sobre el plan del gobierno para incrementar la lectura con los libros de boleto en el metro, al igual que la Feria del Libro, son de las pocas acciones atinadas que hay ya que “la gente va como zombi en el metro, viendo las caras unos a otros y estamos tan feos que más vale voltear hacia otro lado, y poner a la entrada de los vagones libros gratuitos me parece, verdaderamente, acercar la tentación de la lectura al pueblo”, puntualizó el autor de obras como: Las vocales malditas, Relatos, La vida de un muerto, Vivir a diario, Nada es para tanto, Todo está permitido, El amor es de clase y La risa en el abismo.

En las últimas décadas, la televisión ha tenido gran influencia con la lectura pues desplaza el interés por ésta, por lo que el escritor, que colaboró en la sección editorial del periódico Excélsior con la columna de ficción y humor negro denominada Ucronías, opinó que la gente que buscaba en los libros un ahora va a la televisión pero que la literatura es más que un pasatiempo, “es una forma de construirse un fuero interno, de proveernos de un buen vocabulario por lo que estamos perdiendo la capacidad de discernir y si se entendiera que con la poca lectura a quienes estamos empobreciendo es a nosotros, a lo mejor este medio de comunicación podría estar llamando a la gente con sus programas imbéciles y nadie acudiría”.

También mencionó que, probablemente, más que la televisión, son los malos profesores de literatura que no saben despertar en lo jóvenes el gusto y placer por leer pero que también influyen los planes de estudios, la publicidad y el contexto social.

Con respecto a ésta perdida de interés por la lectura, Óscar de la Borbolla declaró que él si tiene surte que la gente lea sus obras pues se ha preocupado por hacer una lectura accesible y con calidad.

“Tengo suerte, mis libros han conocido muchas ediciones, lo cual me hace sentir contento y no sucede con un libro mío que el editor lo rechace, al contrario, me dicen, constantemente, que ya está por imprimirse otra obra y los tiros son de entre tres y cinco mil ejemplares”.


--¿Cuál es su visión de la literatura a futuro?
--Si mis colegas no se ponen las pilas y empiezan a escribir bien, con historias intensas que llamen la atención, el futuro de la literatura, se me hace que está por extinguirse y en este pesimismo me acompañan, uno de los mejores escritores mexicanos del siglo XX, Italo Calvino, que habría que revisar su libro Las seis propuestas para el próximo milenio en donde recomienda hacer una literatura leve, múltiple, exacta y cada una propuestas son recomendaciones para alargar la vida de la literatura porque estamos en una situación en la que escribir un libro es casi como guardarlo en el closet.

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