
Cuando mi padre se fue
su imagen quedó grabada en mi alma
Y su hijo mayor, el de siempre
lloró, lloró y lloró.
su imagen quedó grabada en mi alma
Y su hijo mayor, el de siempre
lloró, lloró y lloró.
Ese hijo que en una noche engendró.
Y las llagas se convirtieron en cicatrices
que a pesar de los años permanecen.
Y la imágen del hombre bueno todavía la recuerdo
en un sinfín de bellas jornadas
cuando el héroe llegaba del trabajo.
Quien te escribe soy yo,
tu hijo trabajado que aún te recuerda
Te beso las manos a través de este poema.
Y lloré cuando me dejaste.
Y lloré cuando te fuiste de este mundo.
Sigo recordando tu caminar cansino
Sé que algún día estaremos juntos
y podré abrazarte
y después brindaremos el encuentro
en la aromática copa de un vino tinto.
ANÓNIMO.
Sé porqué razón escribes esto...un poema que de verdad llega pero que al mismo tiempo hace reflexionar a aquellos que no sabemos valorar a nuestros padres y que ya cuando no los tenemos cerca de nosotros es cuando nos arrepentimos y pensamos en el "hubiera".
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